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Dannemann eleva su productividad con el teletrabajo

La firma brasileña descubre las ventajas del trabajo a distancia y prioriza cuidar la calidad de sus servicios online al cliente.

Por Fabiana Culshaw

En Brasil, Danneman ha descubierto la potencialidad del teletrabajo, ya que si bien venía trabajando con esta modalidad, lo hacía parcialmente o en algunas ocasiones.

Antes de la pandemia, la firma contaba en la parte contenciosa corporativa con unas treinta personas en home-office desde San Pablo. Asimismo algunos socios y gerentes trabajaban en algunos casos jurídicos desde sus casas, aunque pocos días al mes.

“Con el COVID-19 pasamos a operar 100% en teletrabajo, en solo una semana. Somos alrededor de 800 personas interconectadas”, contó a Marcasur Elisabeth Siemsen do Amaral, socia de Dannemann Siemsen de Brasil.

La abogada explicó que el bufete contaba con infraestructura y sistemas para el teletrabajo, pero que con la crisis aceleraron la implementación de ciertas herramientas, como el portal de datos integrados a los sistemas internos de todo el personal, el flujo de trabajo ejecutivo y el control de procesos de patentes y marcas.

Además de las aplicaciones de WhatsApp, Skype y Zoom, incluyeron TeamViewer.

“Utilizamos esas herramientas para todas las reuniones que sean necesarias, internas y externas. Específicamente con clientes, solemos usar extranet, emails, WhatsApp y Zoom”, especificó.

Para estar abastecidos desde el punto de vista tecnológico desde las casas, el bufete adquirió más laptops que entregó a sus colaboradores, algunos de ellos se llevaron las desktops de sus escritorios o aparatos de wifi, y otros utilizan sus computadores personales, siguiendo las medidas de ciberseguridad correspondientes.

“La modalidad online nos está funcionando muy bien, porque todos tuvimos entrenamiento. Vemos que la productividad de la firma aumentó en teletrabajo, debido precisamente al entrenamiento y al compromiso de los colaboradores”, dijo Siemsen.

A pesar de los beneficios del teletrabajo (como ser, ahorro de tiempo en traslados a la oficina, ahorro de electricidad y otros gastos de oficina, etc.), Siemsen reconoció que sufren la ausencia del contacto físico interpersonal, dado que las relaciones a distancia son sentidas como menos cercanas o efectivas.

Tanto la Justicia como el INPI de Brasil están funcionando con procesos online y juicios o decisiones virtuales, por el momento. Ambas instituciones reprogramaron sus plazos, lo que fue avisado a los clientes por parte del bufete.

Como recomendación a otras firmas jurídicas en esta coyuntura de confinamiento por crisis la sanitaria mundial, Siemsen señaló: “Considero fundamental que se realice una preparación cuidadosa de los controles de los flujos de trabajo, no solo para asegurarse la calidad de los servicios profesionales, sino para fortalecer la mejora continua de los procesos”.

Cabe agregar que Elisabeth Siemsen Do Amaral es presidenta de ASIPI, asociación que se puso especialmente al servicio de sus afiliados en esta coyuntura y refuerza la unión del gremio, atendiendo consultas específicas de sus miembros, con reuniones virtuales y webinars.

Marcasur Magazine
Marcasur Magazine - Edición Nº 78