Patentes

“Hay que buscar equilibrio entre los derechos del titular y los intereses de la sociedad”

El tema de las licencias obligatorias en los casos de tratamientos y vacunas del Covid-19 fue uno de los principales tópicos que abordó Marco Alemán, director de la División Legal de Patentes de la OMPI.

Por Fabiana Culshaw

La empresa americana Abbvie renunció a sus derechos de patente sobre Kaletra en Israel, ante ciertas indicaciones del interés del gobierno israelí por la explotación de ese producto en su territorio. Abbvie no entró en una discusión sobre si tenía o no derechos exclusivos en ese país, sino que optó por renunciar a sus derechos a los efectos de facilitar el objetivo israelí.

Diagnostics LLC se enfrenta a una campaña mediática negativa en su contra por haber iniciado una acción de infracción contra la startup BioFire, la cual estaba investigando en el tema de los kits de diagnóstico. Esta acción fue cuestionada por la opinión pública, independientemente de si Diagnostic LLC tenía o no el derecho de hacerlo.

Gilead concedió licencias para producir genéricos de su producto Rendesivir en 127 países. Rendesivir tiene alto potencial en el tratamiento del covid-19. Muchos consideran la acción de Gilead como un ejemplo de la capacidad de movilización de la industria para atender aquellos lugares donde hay más necesidad. Sin embargo, otros opinan que la licencia otorgada tiene ciertas restricciones que la hacen menos conveniente que otras licencias que existen en el mercado.

Estos son algunos de los casos controversiales que mencionó Marco Alemán, director de la División Legal de Patentes de la OMPI, en su exposición “Temas de patentes en el marco de emergencias como la planteada por el covid-19”. El evento fue en IP Times, un espacio de webinars dedicado a la discusión de temas de propiedad intelectual.

Alemán explicó el gran desafío que enfrenta la industria farmacéutica en este momento, y que en materia de patentes existen muchos enfoques que parten del reconocimiento del derecho del titular, pero que matizan la explotación del mismo, a los efectos de compaginar con los intereses de la sociedad.

Por sobre todos los debates, el abogado destacó que la industria tiene una voluntad positiva en esta emergencia sanitaria. “Siempre habrá la posibilidad de hacer más, pero como sociedad debemos ser capaces de reconocer lo que se viene haciendo. Dar una licencia para producir genéricos, como lo hizo Gilead, es un paso positivo”, opinó.

Asimismo, se refirió a lo pools de patentes como forma de sumar esfuerzos y facilitar la investigación. No dejó de lado el tema de la inteligencia artificial, vista como una excelente alternativa en materia de propiedad intelectual.

Incentivos

“Es difícil pedirle a la industria que innove en materia de kits diagnósticos, dispositivos médicos, tratamientos o vacunas, si no existen los incentivos suficientes”, planteó Alemán.

Señaló que el sistema de patentes no es el único, pero es uno de los incentivos que funciona. A su entender, debe haber un balance entre los retos de la innovación con los incentivos adecuados del sistema, así como entre los derechos del titular y los intereses de la sociedad. “Esto normalmente se logra dándole el derecho de exclusiva al titular que fomenta la innovación y estableciendo excepciones o limitaciones puntuales que atienden a los intereses colectivos”, insistió.

Recordó que 156 estados miembros de la OMPI tienen disposiciones sobre licencias obligatorias en su Ley de Patentes. De estas, muchas incluyen la figura de licencias obligatorias por interés público, como en Alemania, Colombia, España, Perú, entre otros países.

Sobre “emergencia nacional o circunstancias de extrema urgencia”, también muchas legislaciones contienen disposición expresa, por ejemplo, Chile, Costa Rica, China, Dominicana, Sudán. Ello justifica el otorgamiento de la licencia obligatoria.

¿Cuánto cuesta?

Alemán citó a Andrew Hill, un profesor de la Universidad de Liverpool, quien hizo una lista numerosa de productos que se habían indicado como eventuales tratamientos al covid-19, encontrando que buena parte de ellos eran drogas repensadas, es decir moléculas que ya existían en un campo y que se estaban usando en otros, como por ejemplo, un antiviral para el sida que se intenta utilizar para el covid-19.

“Hill piensa que esas sustancias pudieran ser producidas a un costo de 1 dólar por día. Aquí entramos en un tema muy complejo, que es la discusión de precios”, dijo Alemán.

“Siempre habrá alguien disponible a fabricar por menos, sobre todo aquel que no incurrió en los costos de investigación y desarrollo. Por lo tanto, tenemos que abordar el argumento del precio con cuidado, porque por un lado ponemos toda la esperanza para que la industria de la investigación aporte soluciones desde el punto de vista del tratamiento y la vacunación (del covid-19), y por otro lado hablamos cómo licencias obligatorias desconocerían el derecho, o el tema del precio podría ser un condicionante. Debemos ser coherentes en el discurso”, reflexionó.

Comercio y propiedad intelectual

Alemán explicó que los productos farmacéuticos en el mundo se hacen a partir de sustancias farmacéuticas activas o Apis (Active Pharmaceutical Ingredients), que son moléculas básicas.

Se fabrican fundamentalmente en China y se exportan a otros países, como por ejemplo a la India, donde se convierten en formulaciones en píldoras, composiciones, ungüentos, y se distribuyen. Las empresas indias compran 70% de esos ingredientes a China.

En Inglaterra, entre 80% y 90% de los productos farmacéuticos que se consumen en el mercado local provienen del exterior y 25% de los genéricos viene de India. Esto dio lugar a que, cuando India adoptó medidas que restringían exportaciones de algunos de sus productos en el pasado abril, el gobierno británico tuviera que moverse para que el “paracetamol”, entre otros productos, estuviera disponible en ese país. India fabricaba casi el total del paracetamol que se vendía en Inglaterra.

Alemán mencionó esos casos para ejemplificar que existen hay temas en estas materias no son exclusivos de patentes, sino del comercio. De ahí la importancia de establecer una relación entre la propiedad intelectual y el comercio global, especialmente hoy en día con emergencia sanitaria mundial.

Alemán considera que estos tópicos serán parte de la agenda internacional de las reuniones de la OMS y en la OMPI, en los tiempos por venir. De hecho, ya lo son.

Marcasur Magazine
Marcasur Magazine - Edición Nº 78