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Defensa de la propiedad intelectual representó 48.9% del PIB de Uruguay entre 2014 y 2019

Un estudio de IP Key América Latina y la DNPI revela que las industrias que más protegen su propiedad intelectual han beneficiado significativamente a la economía de Uruguay, en especial a sus trabajadores.

Los sectores que usan de forma intensiva los derechos de propiedad industrial relacionados con la protección de patentes, marcas registradas, diseños, derechos de autor, indicaciones geográficas (IG) y derechos de variedades vegetales (PVV), generaron entre 2014 y 2019, un valor promedio de  788.726 millones de pesos uruguayos, (48,9% del PBI nacional) y emplearon a casi 353.000 trabajadores por año de forma directa.

Estos son parte de los resultados obtenidos durante la investigación realizada para el estudio “La contribución económica de las industrias intensivas en derechos de Propiedad Intelectual en Uruguay”, publicado el 31 de agosto por la Dirección Nacional de Propiedad Industrial (DNPI) de Uruguay e IP Key América Latina, un proyecto de cooperación internacional bajo la dirección de la Comisión Europea que tiene como objetivo fortalecer la cooperación entre la UE y América Latina en el campo de la protección y aplicación de la PI.

Los derechos de propiedad intelectual otorgan un período de exclusividad a sus titulares para la explotación comercial de las invenciones que registran. En Uruguay, existen 173 tipos de industrias intensivas en derechos de propiedad intelectual (DPI) y aproximadamente un tercio de éstas involucran más de un DPI. Se destacan el comercio de servicios, los servicios audiovisuales, los servicios personales y culturales, y otros servicios empresariales.

"Del estudio se desprende indudablemente el fuerte impacto que tiene la propiedad intelectual en la economía de Uruguay y en su sociedad toda. Como consecuencia de lo anterior, podemos afirmar que una correcta protección de los derechos de propiedad intelectual es fundamental para incentivar la innovación de nuestro país y la transferencia de tecnología", afirmó Lucía Estrada, directora nacional de la Propiedad Industrial.

Estrada añadió que la DNPI promueve el uso de las herramientas de propiedad intelectual. En este sentido está trabajando en la adecuación de la normativa vigente, actualizando los sistemas internos, lo que deviene "en procedimientos más eficientes y eficaces e informando sobre la importancia del correcto uso de los mecanismos existentes". 

En el período considerado para esta investigación, los sectores que más demandan DPI reportaron una mayor productividad que el resto de las actividades económicas. Estas pagan a sus empleados salarios un 34% más altos, en promedio, que las no intensivas en DPI. En detalle, las industrias relacionadas con variedades vegetales  ofrecieron salarios hasta un 200% más altos, seguidas por las relacionadas con patentes (41%), marcas (35%), diseños industriales (31%), indicaciones geográficas (25%) y, finalmente, derechos de autor (22%).

Las industrias intensivas en DPI y su contribución al comercio exterior

En términos de importación y exportación de bienes, las industrias intensivas en derechos de propiedad intelectual representaron el 44% de las exportaciones y el 53,8% de las importaciones (entre 2014 y 2019). En cuanto al flujo comercial internacional de servicios, las industrias intensivas en DPI representaron el 74,6% y el 50,7% de las exportaciones e importaciones, respectivamente. 

"La Unión Europea y Uruguay trabajan juntos desde hace muchos años en favor de la protección de la propiedad intelectual. Un buen régimen legal de protección de la propiedad intelectual es un gran facilitador de innovación e inversión y es clave para la recuperación postpandemia. El proyecto IP Key -y este estudio que ha llevado a cabo- es un claro ejemplo de la fructífera cooperación mutua. La importancia económica de la propiedad intelectual es evidente", sostuvo Karl-Otto König, embajador de la Delegación de la Unión Europea en Uruguay. 

"El estudio es concluyente: un marco jurídico protector de la propiedad intelectual incrementa la competitividad, beneficia la economía y el empleo, facilita el comercio y, en particular, la inversión y la innovación. Como la Unión Europea, Uruguay se puede beneficiar aún más fomentando un mayor registro y un incremento de la protección de la propiedad intelectual", agregó. 

El informe presentado es el primer estudio de este tipo en Uruguay. Emplea una misma metodología para identificar los sectores intensivos en patentes, marcas registradas, diseños, derechos de autor, indicaciones geográficas y derechos de variedades vegetales, y para medir su contribución económica. Esta metodología es similar a la utilizada en los estudios de EUIPO-EPO, adaptada a la disponibilidad de información en Uruguay. 

Marcasur Magazine
Marcasur Magazine - Edición Nº 82