Patentes

La brújula de la propiedad industrial apunta de nuevo a China

Los datos publicados recientemente por la OMPI en su informe World Intellectual Property Indicators confirman que la influencia de Asia en general -y en particular de China- en materia de PI.

Por Jaime Nicolas, ClarkeModet

Los datos publicados recientemente por la OMPI en su informe World Intellectual Property Indicators confirman que la influencia de Asia en general -y en particular de China- en materia de propiedad industrial e intelectual es cada vez mayor. Una tendencia que viene de lejos, pero que se ha visto intensificada en 2020 por efecto del Covid en las economías más occidentales.

El peso que aportan los resultados de estos países en los indicadores mundiales de PI está impulsando un cambio de percepción sobre la confiabilidad y solvencia con la que estos gestionan la Propiedad Intelectual. Ha quedado claro que, desde hace bastantes años, China está apostando por esta cuestión, lo que genera más confianza en las relaciones comerciales.

A este aspecto positivo se suma que la actividad inventiva desarrollada en la región también beneficia -directa o indirectamente y por extensión de las figuras- a los países de Europa y América, aunque Estados Unidos es el país que lidera el ranking de solicitudes presentadas en el extranjero, claro indicio de su deseo de expandirse en nuevos mercados-.

De cualquier modo, las solicitudes para proteger distintas modalidades de PI que se realizan en China suponen actualmente alrededor del 50% de los registros a nivel mundial. Y Asia en conjunto, el 70% de solicitudes. Este hecho, que llamamos “efecto China”, debe ser tenido muy en cuenta a la hora de analizar y valorar la evolución anual de los datos mundiales de PI. Porque si eliminamos este efecto de la ecuación, ¿hemos mejorado realmente?

Es gracias a ese impacto positivo proveniente de Asia -principalmente desde China, seguido de Corea del Sur y la India- que en 2020 han crecido casi todas las modalidades de propiedad industrial, a pesar de los efectos negativos de la pandemia (que son más evidentes en el oeste).

Así, las solicitudes de patentes a nivel mundial aumentaron un 1,6% en 2020, después de decrecer el año anterior; sobre todo gracias a la actividad de las empresas farmacéuticas a nivel mundial y no tanto en otros sectores, que han sufrido mucho más en occidente.

También las solicitudes de marcas y de diseños aumentaron su crecimiento ese año, que casi alcanza al registrado en 2018, lo que indica que se han introducido nuevos productos y servicios en el mercado a pesar de la crisis, por el levantamiento de las restricciones y la reapertura del comercio.

Si bien Estados Unidos y Europa (EPO, EUIPO) siguen siendo regiones top con gran influencia e interés en el registro de solicitudes de propiedad intelectual, parece que la distancia es cada vez mayor respecto a China, mientras que el resto de economías desarrolladas de la región asiática vienen pisando fuerte.

Todo ello nos debe hacer reflexionar y recordar que la innovación de las empresas es vital para el crecimiento económico a largo plazo (como muestra claramente China). Por esa razón, necesidades aparentemente más urgentes que afectan a nuestras naciones no deben hacernos perder el foco en ella. Más bien al contrario, debemos aumentar nuestros esfuerzos en inversión, actualización de legislación, etc., y favorecer así el desarrollo y la protección de la innovación en todos los niveles, lo que seguro que nos preparará mejor para afrontar próximas crisis y salir de ellas.

También tenemos que pensar que existe riesgos en esa gran dependencia del “efecto China. Más allá del control del mercado, los efectos mundiales de una fuerte caída de solicitudes en un gigante, como es hoy, producirían sin duda consecuencias en todo el mundo.

A pesar de todo, podemos afirmar que esta “crisis” en la que nos ha situado el Covid en términos de PI sería un hecho más coyuntural que estructural si lo comparamos con la crisis económica de 2008. Y que las empresas a nivel global siguen confiando y apostando por la propiedad intelectual como un activo clave de enorme valor para la recuperación inmediata y para seguir creciendo en el futuro.

Finalmente, debemos señalar que los datos de solicitudes de patentes, marcas y diseños en Latinoamérica se han visto fuertemente golpeados por la crisis provocada por esta pandemia, aunque sí podemos destacar que, en los países en los que ClarkeModet actúa directamente, salvo excepciones puntuales, han logrado mantener las posiciones alcanzadas el año anterior e incluso lograr una pequeña mejora.

Por último, mencionar que España vuelve a destacar un año más entre todos los países del mundo por su número de mujeres inventoras, liderando el ranking de solicitudes de patentes, con bastante diferencia frente al segundo, que es China.

Marcasur Magazine
Marcasur Magazine - Edición Nº 84