Marcas
Obra de arte, Starbucks
Elegancia, alta calidad y seducción, la clave de un éxito que huele muy bien.
Starbucks es una cadena de café internacional fundada en marzo de 1971 por Jerry Baldwin, Gordon Bowker y Zev Siegl, teniendo sede principal en Seattle, Washington. Su grandeza se refleja en los 20 mil locales en 62 países del mundo, sumado a un público fiel que lo prefiere siempre.
Su logo busca plasmar los objetivos de la empresa y lo valores que están arraigados al típico café que ofrecen desde hace 43 años. La protagonista de la imagen visual es una sirena inspirada en obras románticas literarias del siglo XVI. En principio se mostraba todo el cuerpo de la sirena, haciendo énfasis en sus dos colas. Además se situaba en torno a un círculo color madera, y contenía el nombre de la marca y sus productos más característicos.
En 1987 Starbucks fue vendida a Howard Schultz, que comenzó con lo que sería una constante en la reforma del logo: la simplificación. El pecho desnudo de la sirena se cubrió con pelo ondulado y se incorporó el color verde en sustitución del marrón. Esta elección fue justificada debido al deseo de incrementar la idea de grandeza, frescura, singularidad y prosperidad de una marca relativamente joven.
Cinco años más tarde, en 1992, el logo vuelve a simplificarse, esta vez centrando el foco que se le daba a la sirena, quitando el ombligo.
Su última reforma llegó en 2011 cuando la empresa cumplió 40 años. Ya siendo una empresa reconocida por la sirena internacionalmente, pudo darse el lujo de quitar el nombre de su logo y brindarle total atención a la figura de la sirena. Howard Schultz destacó en 2011, días antes del lanzamiento del nuevo logo, que se debía entender la simpleza y elegancia de la sirena que en este caso aparecería “liberada” de todo signo que pudiera atarla. Así, se podría comprender la creatividad fundada en el romance que 40 años atrás los fundadores de Starbucks habían querido trasmitir.