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Getty Images vs. Stability AI: infracción de marcas en la era de la inteligencia artificial generativa

El Alto Tribunal de Inglaterra y Gales determinó que el modelo de IA generativa Stable Diffusion incurrió en una infracción limitada de las marcas registradas de Getty Images al generar imágenes sintéticas con marcas de agua. Sin embargo, la mayoría de las reclamaciones fueron desestimadas, incluyendo la infracción indirecta de derechos de autor.

Getty Images vs. Stability AI: infracción de marcas en la era de la inteligencia artificial generativa

Varuni Paranavitane se especializa en litigios y en asesoramiento sobre estrategias de protección y defensa de derechos.

Por Varuni Paranavitane, Ph.D., Finnegan, Henderson, Farabow, Garrett & Dunner, LLP (1)

El 4 de noviembre de 2025, el Alto Tribunal de Inglaterra y Gales (High Court) emitió su esperada sentencia en el caso Getty Images vs. Stability AI, considerado ampliamente como el primer y más relevante pronunciamiento judicial del Reino Unido sobre la intersección entre la inteligencia artificial generativa y el derecho de propiedad intelectual. Aunque el alcance del litigio se redujo significativamente hacia el final del juicio —al haber Getty abandonado varias de sus pretensiones—, la decisión aborda cuestiones fundamentales sobre la aplicación de los derechos de propiedad intelectual en la era de la IA generativa. Este artículo se centra en los aspectos relativos a las marcas registradas.

Rechazo de la infracción indirecta de derechos de autor

El tribunal desestimó la pretensión de Getty según la cual las actividades de Stability AI en el Reino Unido constituían una infracción indirecta de derechos de autor (secondary copyright infringement). El entrenamiento del modelo Stable Diffusion se realizó fuera del territorio británico, y su posterior importación y distribución en el Reino Unido no fueron consideradas como actos de comercialización de una “copia infractora” en los términos de la legislación aplicable. No obstante, el 16 de diciembre de 2025, la jueza Joanna Smith concedió a Getty autorización para apelar este punto ante el Tribunal de Apelaciones (Court of Appeal).

Infracción marcaria limitada

Getty obtuvo una victoria parcial, circunscrita a casos históricos y extremadamente limitados de infracción de marcas en virtud de las secciones 10(1) y 10(2) de la Ley de Marcas Registradas de 1994 del Reino Unido (Trade Marks Act 1994, en adelante TMA), derivados de la aparición de marcas de agua en ciertos resultados generados por el modelo. Las pretensiones fundadas en la sección 10(3) fueron rechazadas, y el tribunal se abstuvo de pronunciarse sobre la acción por competencia desleal por confusión (passing off). El 16 de diciembre de 2025, la jueza Smith denegó a Stability AI la autorización para apelar las determinaciones sobre infracción marcaria.

Los aspectos marcarios: un análisis detallado

Getty utiliza marcas de agua en sus imágenes que incluyen las palabras “GETTY IMAGES” e “iSTOCK”, ambas registradas como marcas para diversos bienes y servicios.

La TMA establece tres supuestos bajo los cuales puede configurarse una infracción marcaria, evaluados desde la perspectiva del “consumidor medio” o el “público relevante”. La sección 10(1) prohíbe el uso de un signo idéntico a una marca registrada en relación con bienes o servicios idénticos. La sección 10(2) prohíbe el uso de un signo idéntico o similar a una marca, cuando los bienes o servicios son idénticos o similares a los cubiertos por el registro, y existe un riesgo de confusión. La sección 10(3), por su parte, protege la reputación del titular de la marca y se aplica en supuestos donde, aun sin identidad de bienes o servicios, el uso del signo implica un aprovechamiento indebido de la reputación ajena (free-riding), un menoscabo del carácter distintivo (tarnishment) o un perjuicio a la reputación de la marca (dilución).

La pretensión marcaria de Getty Images

Getty alegó que Stability AI había infringido sus marcas registradas en virtud de las tres secciones mencionadas. La acusación se centró en la aparición de marcas de agua —presuntamente idénticas o similares a las marcas registradas de Getty— en las imágenes sintéticas generadas por el modelo Stable Diffusion.

Getty sostuvo que dichas marcas de agua constituían el uso de un signo en relación con servicios, concretamente la provisión de imágenes sintéticas generadas por IA. Si bien 

reconoció que no todos los resultados contenían tales marcas de agua, mantuvo que había aportado pruebas que demostraban que al menos algunos sí las presentaban.

Para que su pretensión prosperara, Getty debía acreditar que al menos un resultado infractor había sido generado en el Reino Unido. El tribunal realizó un análisis versión por versión del modelo y concluyó que existían casos “históricos” y “extremadamente limitados” de infracción en virtud de las secciones 10(1) y 10(2). La pretensión fundada en la sección 10(3) fue desestimada.

La valoración del tribunal

El tribunal identificó al menos tres categorías de consumidor medio: aquellos que utilizan la versión descargable del modelo, quienes emplean la versión para desarrolladores, y los usuarios de la versión web, diferenciados según su nivel de conocimiento técnico.

La evaluación de la infracción se realizó versión por versión de Stable Diffusion, un enfoque granular que reflejó la realidad técnica: los modelos de Stability fueron entrenados con conjuntos de datos distintos y se les aplicaron filtros diferentes a lo largo del tiempo. Según las pruebas presentadas en el juicio, Stability diseñó un filtro para sus modelos posteriores con el fin de excluir la posibilidad de que se generaran marcas de agua en las imágenes sintéticas, eliminando del conjunto de datos de entrenamiento las imágenes que contenían marcas de agua. Sin embargo, la jueza observó que no todos los modelos habían sido entrenados con el mismo conjunto de datos ni con los mismos filtros.

Con base en las pruebas de Getty, el tribunal determinó que las versiones anteriores de Stable Diffusion tenían mayor probabilidad de producir resultados que contuvieran marcas de agua de Getty, mientras que las versiones posteriores mostraban una menor probabilidad conforme los filtros se tornaban más eficientes.

Getty presentó indicaciones experimentales (prompts) diseñadas para provocar la generación de resultados con marcas de agua. Stability argumentó que eran artificiales y no representativas del uso real, señalando que la mayoría de los usuarios evitarían generar imágenes con marcas de agua. El tribunal coincidió parcialmente, considerando que las indicaciones copiadas textualmente de los pies de foto de Getty, o vagamente inspiradas en ellos, resultaban poco realistas. No obstante, aceptó que ciertas indicaciones genéricas, como “news photo” y “vector art”, eran representativas del comportamiento real de los usuarios. Getty también presentó ejemplos generados espontáneamente por usuarios mediante indicaciones aleatorias. Si bien no pudo probarse su origen en el Reino Unido, el tribunal los consideró como evidencia probatoria de una probable generación en territorio británico.

En relación con la sección 10(1), el tribunal consideró que la provisión de imágenes sintéticas generadas por IA se enmarca dentro de la clase 41, bajo “servicios de imagen digital”, y dentro de la clase 9, como “ilustraciones y gráficos digitales descargables”, configurándose así la infracción. Sin embargo, rechazó la pretensión de Getty de que dicha actividad constituyera “servicios informatizados de búsqueda y recuperación de imágenes en línea” de la clase 42.

Al analizar la sección 10(2), la sentencia exploró si debía considerarse la confusión en un contexto posterior a la venta (post-sale confusion), siguiendo la orientación de la Corte Suprema del Reino Unido en el caso Iconix vs. Dream Pairs de 2025. El tribunal concluyó que, para efectos de la evaluación global del riesgo de confusión en una proporción significativa del público relevante, resulta irrelevante que las marcas de agua solo se encuentren en un contexto de posventa. Considerando el conjunto de las pruebas, incluida la evidencia de que muchos consumidores asocian el uso de marcas de agua con contenido que requiere pago, el tribunal declaró la infracción en virtud de la sección 10(2) para un número limitado de resultados.

La decisión del tribunal

El tribunal determinó que la conducta de Stability constituía “uso en el curso del comercio”. Si bien los usuarios tenían cierto control sobre las indicaciones ingresadas, no podían controlar la aparición de las marcas de agua. El tribunal consideró que la inclusión de dichas marcas era resultado de las decisiones de diseño de Stability, no de la intención de los usuarios.

Las pretensiones de Getty fundadas en la sección 10(3) —relativas a dilución, menoscabo de la reputación y aprovechamiento indebido— fueron desestimadas. El tribunal no encontró pruebas de perjuicio al carácter distintivo ni a la reputación de la marca, ni tampoco de ventaja desleal alguna. De manera determinante, Getty no logró demostrar un cambio en el comportamiento económico del consumidor medio, ni una probabilidad seria de que dicho cambio se produjera.

El impacto de la sentencia

La sentencia aclara que la infracción marcaria en el contexto de la IA generativa dependerá de circunstancias fácticas específicas, tales como el carácter realista de las indicaciones de los usuarios y la naturaleza del control que estos ejercen sobre el modelo. Dado que los aspectos marcarios de este caso se centran en un artefacto —la marca de agua— no deseado ni buscado por el usuario, queda por verse cómo los tribunales abordarán futuros casos en los que los resultados generados por IA contengan marcas registradas en contextos diferentes, donde los titulares de marcas busquen impugnar la conducta de los desarrolladores de sistemas de inteligencia artificial.

Cuando los titulares de marcas persigan pretensiones de infracción contra un desarrollador de modelos de IA, la autenticidad de las indicaciones y la consistencia de los resultados presuntamente infractores podrían convertirse en factores determinantes para la evaluación de la demanda. En aquellos casos donde los resultados varíen en su presentación o en el uso de la marca, podría ser necesario analizar cada resultado de manera individual.

Estado actual del litigio y perspectivas

En la audiencia sobre cuestiones derivadas (consequentials hearing), celebrada los días 16 y 17 de diciembre de 2025, la jueza Smith abordó temas como la autorización para apelar, la forma de la orden definitiva y las costas procesales. Getty obtuvo autorización para apelar el rechazo de su pretensión de infracción indirecta de derechos de autor, en tanto que Stability no obtuvo autorización para apelar las determinaciones sobre infracción marcaria. La apelación se centrará en el significado del término “copia infractora” (infringing copy) en las secciones 22 y 23 de la Ley de Derechos de Autor, Diseños y Patentes de 1988 (Copyright, Designs and Patents Act 1988), una cuestión que no ha sido previamente analizada por ningún tribunal del Reino Unido y que podría tener implicaciones de gran alcance, no solo para los modelos de IA generativa, sino también para artículos intangibles en general, como el software.

Cabe destacar que, desde la perspectiva de costas, Stability resultó ser el claro vencedor general del litigio: Getty fue condenada al pago del 69,4% de las costas de Stability, incluyendo un pago provisional de casi 4,4 millones de libras esterlinas, lo que convierte su victoria en materia de marcas en un triunfo financieramente pírrico. Se estima que la audiencia de apelación podría celebrarse hacia finales de 2026, con una resolución esperada en los primeros meses de 2027.

El caso también tiene un desarrollo paralelo en Estados Unidos, donde Getty presentó una demanda ante el Tribunal Federal del Distrito Norte de California en agosto de 2025, con un juicio por jurado programado para enero de 2028.

La sentencia de Getty Images vs. Stability AI constituye un precedente relevante para los profesionales de la propiedad intelectual en América Latina. A medida que los modelos de IA generativa se expanden globalmente, las cuestiones sobre el uso de marcas registradas en conjuntos de datos de entrenamiento y en los resultados generados por estos sistemas adquieren una dimensión transfronteriza que exigirá respuestas jurídicas en todas las jurisdicciones.

(1) Varuni Paranavitane es Of Counsel en Finnegan, Henderson, Farabow, Garrett & Dunner, LLP. Este artículo refleja las opiniones personales de la autora sobre este tema y no debe atribuirse a Finnegan, sus abogados o sus clientes.

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