Moschino vs. Rime
El grafitero neoyorquino Joseph Tierney se enfrenta a la marca italiana de moda por presunto plagio en un reluciente atuendo que vistió Katy Perry.
Katy Perry se presentó en mayo en la gala del Metropolitan Museum (MET) luciendo un vestido de Moschino que, como ya tiene acostumbrado al público de la moda, llamó la atención por sus múltiples colores.
Sin embargo, más allá de la repercusión en los medios por el diseño del vestido, Moschino recibió otra noticia nada agradable. Joseph Tierney, un grafitero exitoso más conocido como Rime, demandó a la marca por plagio.
Rime reconoció en el vestido una de sus obras, específicamente un mural llamado "Vandal Eyes". El grafitero también alegó que Jeremy Scott, director creativo de la empresa italiana, estampó su firma y etiquetó al vestido con el nombre de Moschino.
Lo que para Rime fue una apropiación ilegal, fue para Scott motivo de varios argumentos para intentar que la justicia falle a su favor. En primer lugar el director creativo dijo que él no diseñó la prenda pero que de todas formas no se trata de un plagio sino que es producto del trabajo de un diseñador y artista gráfico de la compañía, que "con inspiración propia" presentó dicho diseño.
Sin embargo, según Billboard, Scott también brindó razones constitucionales. Indicó que el vestido de Katy Perry está amparado por la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos pues se trata de "un ejercicio de libertad de expresión" que generó "interés público" al darse en una reconocida ceremonia y teniendo como protagonista a una famosa cantante.
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