Eternos rivales
Marcasur inaugura una nueva sección para conocer las historias detrás de las grandes competencias.
Dos símbolos de grandeza, dos sinónimos de deporte, dos eternos rivales. Por un lado Adidas y, por el otro Puma. A diferencia de las tradicionales adversidades, estas dos marcas presentan su lado familiar. El hecho es que Adidas fue fundada por Adolf Dassler, mientras que Rudolf Dassler, su hermano, comenzó también su emprendimiento: Puma.
En el año 1898 y 1900 nacían en Herzogenaurach, Alemania, dos pioneros que revolucionaron la industria de los calzados deportivos: Rudolf y Adolf Dassler. Hijos de un zapatero profesional, comenzaron desde pequeños a aprender del trabajo de su padre.
La aventura comenzó con la decisión de Adolf de fabricar zapatos en su casa, sumándose años más tarde su hermano mayor. La “Gebrüder Dassler Schuhfabrik” (Fábrica de zapatos de los hermanos Dassler) nació en 1924, pasados seis años de la Primera Guerra Mundial. El éxito de los hermanos se atribuye a la nueva idea de realizar zapatos con taquillos intercambiables que servían dependiendo del clima y el terreno.
En 1928 en Ámsterdam, 1932 en Los Ángeles, y 1936 en Berlín, los atletas que participaron de los Juegos Olímpicos ya disfrutaban y recomendaban el nuevo diseño de zapatos que resonaba como sinónimo de innovación. Sin embargo fue Berlín 1936 donde los hermanos se convirtieron en un ícono de prestigio y demanda mundial. El atleta afroamericano estadounidense Jesse Owens vistió unos zapatos de la “Gebrüder Dassler Schuhfabrik” con clavos en la suela. Cuatro medallas de oro de Owens fueron las causantes de una euforia mundial por la nueva tecnología que los Dassler brindaban.
Antes de la Segunda Guerra Mundial los Dassler vendían en torno a 200 mil pares de zapatos. Varias selecciones de fútbol y atletismo clamaban por obtener su especialidad. Pero en 1939, con el comienzo de la guerra, los hermanos fueron reclutados al estar inscriptos en el Partido Nacionalsocialista. Para Adolf el reclutamiento duró poco, ya que lo dejaron ir para que fabrique botas para los soldados, pero Rudolf no tuvo la misma suerte.
La maldad de la guerra fue el gran causante del conflicto entre dos hermanos con sangre emprendedora. Tras malentendidos, acusaciones, situaciones conflictivas y en medio de un ambiente desagradable, la relación de los Dassler se terminó de demoler para no volver a reconstruirse nunca más. Es así como en 1948 la “Gebrüder Dassler Schuhfabrik” se separa y nace Adidas por parte de “Adi” Dassler, y Ruda fundada por Rudolf Dassler, que luego cambiará el nombre por Puma.
Diversos hechos profundizaron la mala relación entre Adidas y Puma. Por ejemplo, en 1970, cuando el Mundial de México aceleraba su llegada, las dos compañías acordaron que Pelé sería intocable. Es decir, ninguno ofertaría a la estrella mundial para no involucrarse en una lucha de costos que a ninguno le convenía. Sin embargo, el pacto fue tan solo de palabra ya que en los hechos el heredero de Puma, Armin Dassler, visitó al brasilero con una oferta tentadora que fue aceptada y reconocida por millones de televisores al momento del primer juego del Mundial.
Hoy en día las dos industrias son íconos de la indumentaria deportiva y rivales claros por su gran competencia. A pesar de esto, su relación ha tomado un gran giro tras la ruptura de los lazos familiares como herederos de las empresas, teniendo ahora al mando una gestión profesional que escapa de lo conflictos personales.
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