Marcas
Obra de arte, Chupa Chups
Un artista tan extraordinario que diseñó un logo histórico en apenas 60 minutos. Verdadera obra de arte.
Chupa Chups fue fundada en 1959 por el empresario catalán Enric Bernat, quien al ver como a los niños les gustaba comer caramelos sacándoselos una y otra vez de la boca, decidió poner un palito debajo de ellos, inventando el famoso chupetín y ahorrando futuras problemas de suciedad a los padres.
El primer logo de 1959 consistía simplemente del nombre Chups (denominación inicial de la compañía) en rojo con una tipografía similar a la actual: itálica, la particular "C" entrelazada y la "p" que continúa para subrayar parte del total de la palabra.
Debido a una publicidad del caramelo que incluía en el slogan la palabra "chupa", la gente comenzó a llamar al caramelo Chupa Chups, por lo que en 1961 la compañía adoptó ese nombre y creó un nuevo logo: al Chups itálico en rojo se le agregó Chupa en negro y mayúsculas, ambas palabras encuadradas en un fondo amarillo.
Si bien en 1963 hubo una breve modificación de la imagen, será en 1969 cuando llegue el gran (y legendario) cambio. Bernat, buscando consolidar la expansión internacional de su empresa, quería un nuevo, original y emblemático logo que cautivara la creatividad, alegría y calidad del Chupa Chups.
Sin escatimar costos fue a la casa del mismísimo Salvador Dalí y, ofreciéndole una altísima suma de dinero (nunca especificada), le pidió que diseñara la imagen. La historia dice que en apenas una hora Dalí realizó el logo.
Aunque mantuvo la tipografía del Chups original, realizó dos transformaciones esenciales: cambió la letra y el color de Chupa, que pasó a ser rojo, y puso todo sobre un fondo amarillo con forma de flor. El conjunto es una imagen con una combinación casi perfecta de colores, notoriamente atrayente a la vez que divertida y diferente.
Pero el gran Dalí realizó un tercer toque mágico: recomendó a Bernat que colocara el nuevo logo en la parte superior del envoltorio de los chupetines, para que tuvieran más visibilidad y se distinguieran de sus competidores.
En 1978 se agregó al logo de Dalí dos chupetines, que fueron quitados en 1988, año en que se llegó a la imagen actual, que al diseño del artista surrealista catalán le agregó una tipografía mas roja e intensa y sucesivos bordes blanco, rojo y dorado al fondo con forma de flor.