Obra de arte, Instagram
Una red social que crece hasta introducirse en las tres grandes, tiene un logo que simboliza el contenido rey que se sube a su plataforma.
Todo aquel que sepa un mínimo de fotografía o que tenga la edad de saberlo, recordará que el acto de fotografiar ha cambiado mucho a lo largo de los años. Desde el principio, donde las cámaras eran enormes cuartos y la fotografía llevaba horas en realizarse, hasta la actualidad, donde a través de un smartphone de decenas de gigas se pueden sacar miles de fotos y utilizar el modo “ráfaga” que saca decenas en segundos.
Pero hay algo que no ha cambiado a pesar del paso de los años: la fotografía es magia. Es el método por el cual se congelan momentos para que perduren en la memoria. Eso sí, la fotografía es ahora mundial y está al alcance de la mayoría de los interesados. Además, las redes sociales están plagadas de imágenes fantásticas. Pero, ¿cómo ser una red social de fotos y distinguirte de la competencia?
Instagram tiene la respuesta. Su plataforma apunta a fotos especiales, aquellas que se sacaban cuando el rollo tenía un límite. Es justamente esta la razón que explica su logo: una Polaroid. Esta cámara es de las más recordadas de la historia por su metodología de impresión en el momento. Instagram apunta a la nostalgia de cuando las fotos se sacaban con cuidado, cuando no se desperdiciaba ni una. A su vez, dado que es una plataforma online, demarca su perfil tecnológico.
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