Bolet & Terrero celebra 110 años como referente de la propiedad intelectual en Venezuela
Fundada en 1915, Bolet & Terrero es la firma más antigua de Venezuela dedicada de forma exclusiva a la propiedad intelectual. Hoy celebra su 110º aniversario de trayectoria con una nueva identidad corporativa que refleja su vocación de modernidad y su compromiso con el futuro.

Desde su fundación en 1915, la firma ha acompañado a Venezuela en procesos históricos determinantes. «Nuestra firma nació en un momento de transición nacional, cuando el Estado venezolano comenzaba a consolidarse tras décadas de guerras civiles y caudillismo», recuerdan sus socios. En su trayectoria, Bolet & Terrero ha estado presente en episodios clave como la nacionalización del petróleo y la protección de patentes vinculadas a la transferencia tecnológica.
Orígenes visionarios
Ese recorrido ha sido posible gracias a una visión estratégica de largo plazo. Sus orígenes se remontan a la iniciativa de Leopoldo Terrero Monagas y Julio César Bolet Monagas, quienes imaginaron un modelo económico distinto al dominante de su época. «Ellos comprendieron que el valor del conocimiento, la creatividad y la innovación serían determinantes en el desarrollo económico y jurídico de un país», destacan. Hoy, esa filosofía guía a la firma para enfrentar retos vinculados con la inteligencia artificial, la computación cuántica y otras disrupciones tecnológicas.
La cultura organizacional se ha consolidado sobre tres pilares: «la ética rigurosa de nuestros profesionales, el compromiso sostenido frente a nuestros clientes y la selección y formación del talento humano». Este enfoque ha permitido la transmisión generacional de valores y la construcción de relaciones profesionales profundas y de largo plazo.
Una identidad visual para el futuro
En paralelo, Bolet & Terrero mantiene un compromiso con la modernización. La nueva identidad visual presentada en el marco del aniversario «busca comunicar que Bolet no se adapta al cambio, sino que lo lidera». No se trata únicamente de un rediseño gráfico, sino de «una declaración de principios, una reafirmación de nuestros valores y una invitación a mirar el futuro con optimismo».
La transformación responde también a la diversificación de los servicios jurídicos y técnicos. La firma ha incorporado ingenieros en computación y eléctricos para fortalecer sus equipos, integrando saberes jurídicos y tecnológicos en áreas emergentes como inteligencia artificial, blockchain y metaverso. Este modelo multidisciplinario se complementa con una digitalización prácticamente total de los procesos.
El compromiso con la excelencia también se refleja en la selección de nuevos profesionales. «Nuestro proceso de selección es muy exigente. Procuramos elegir a la gente correcta y que se emocione con nuestras maneras, gente que sea disruptiva, que tenga curiosidad por aprender y sentido de responsabilidad social». Para Bolet & Terrero, el perfil de sus abogados no se define únicamente por el dominio del derecho, sino por su capacidad de ser agentes transformadores con visión estratégica y sensibilidad comercial.
Ética como principio rector
Otro elemento diferenciador es la cultura corporativa que impregna la firma. Manuel Polanco, managing partner y teólogo además de abogado, ha reforzado la idea de que la ética debe estar «en el ADN de la organización». Bajo esa óptica, incluso la competencia se percibe como un estímulo positivo: «Los competidores son una bendición para nosotros, porque nos conducen a ser mejores profesionales, mejores personas y una mejor organización».































